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Comprendiendo la ansiedad y los trastornos de ansiedad

  • Foto del escritor: Ps. Cecilia Ponce
    Ps. Cecilia Ponce
  • 8 jun
  • 3 min de lectura

La ansiedad es una reacción natural que forma parte de la vida de todas las personas. Lejos de ser algo negativo, es un mecanismo que nuestro cuerpo y nuestro cerebro han desarrollado a lo largo de la evolución para ayudarnos a detectar peligros y responder rápidamente ante ellos. Gracias a este sistema hemos podido protegernos, aprender de experiencias amenazantes y actuar frente a situaciones que podrían poner en riesgo nuestra seguridad.


Cuando percibimos algo como peligroso —por ejemplo, un animal que nos asusta, un ruido inesperado o una situación que interpretamos como una amenaza— nuestro cerebro activa automáticamente una respuesta de alerta conocida como respuesta ansiosa. Este proceso ocurre en cuestión de segundos y no depende de una decisión consciente.


En esta respuesta participan distintas áreas del cerebro y diversas sustancias químicas que trabajan de manera coordinada para preparar al organismo. Una de las estructuras más importantes es la amígdala, una región cerebral encargada de identificar señales de peligro. Cuando detecta una posible amenaza, pone en marcha un sistema llamado eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, que libera hormonas como la adrenalina.


Como resultado, el cuerpo experimenta una serie de cambios físicos: el corazón comienza a latir más rápido, la respiración se acelera, los músculos se tensan y aumenta el estado de alerta. Todo esto tiene un propósito: prepararnos para actuar, ya sea enfrentando el peligro, alejándonos de él o permaneciendo inmóviles si la situación lo requiere.


En condiciones normales, este mecanismo es útil y cumple una función protectora. Sin embargo, a veces la respuesta ansiosa puede activarse cuando no existe un peligro real o hacerlo con una intensidad mucho mayor de la necesaria. Cuando esto ocurre, algunas áreas del cerebro, como la amígdala, pueden reaccionar de forma excesiva, mientras que otras regiones encargadas de regular las emociones y analizar racionalmente las situaciones, como la corteza prefrontal, tienen más dificultades para controlar esa respuesta.


Cuando el organismo permanece en alerta durante demasiado tiempo, comienzan a aparecer síntomas que generan malestar y afectan la vida cotidiana. En ese momento, la ansiedad deja de cumplir una función adaptativa y puede transformarse en una experiencia difícil de manejar. Es entonces cuando hablamos de un trastorno de ansiedad.


Los trastornos de ansiedad se caracterizan por la presencia de miedo, preocupación o nerviosismo intensos y persistentes, que resultan difíciles de controlar y que interfieren significativamente en la vida de la persona. Pueden afectar las relaciones familiares y sociales, el rendimiento académico o laboral, y llevar a evitar situaciones cotidianas por temor o inseguridad.


Además del malestar emocional, suelen aparecer síntomas físicos como palpitaciones o taquicardia, sensación de falta de aire, sudoración excesiva, molestias estomacales, tensión muscular, dolores de cabeza o dificultades para dormir. También pueden presentarse síntomas psicológicos como preocupación constante, miedo excesivo, irritabilidad, sensación de peligro inminente o la impresión de perder el control.



Es importante comprender que los trastornos de ansiedad no son una exageración, una debilidad ni una falta de voluntad. Se trata de condiciones de salud mental reales que pueden afectar a niños, adolescentes y adultos. Con apoyo, comprensión y el acompañamiento adecuado, es posible aprender a manejar la ansiedad, recuperar el bienestar y desarrollar herramientas para enfrentar las dificultades de manera más saludable.


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Referencias Bibliográficas


Organización Mundial de la Salud. (2025, 8 de septiembre). Trastornos de ansiedad. Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/anxiety-disorders 


National Institute of Mental Health. (2024). Anxiety disorders. U.S. Department of Health and Human Services. https://www.nimh.nih.gov/health/topics/anxiety-disorders 


Cleveland Clinic. (2023). Amygdala: What it is and what it controls. Cleveland Clinic. https://my.clevelandclinic.org/health/body/24894-amygdala 


Munir, S., & Takov, V. (2025). Anxiety. En StatPearls. StatPearls Publishing. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK470361/

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